La auditoría interna debe ser realizada por personas con conocimientos técnicos suficientes, tales como los auditores o una persona de la propia Organización con capacidad profesional suficiente para ello.

La auditoría deberá ser imparcial, independiente y objetiva y manteniéndose siempre bajo el rigor profesional.

Así mismo, la Organización deberá facilitar al auditor toda la información necesaria para realizar una investigación lo más precisa posible, permitiendo así evaluar de manera fiel y veraz lo que realmente sucede en la Organización.